Alimentación y peso saludable

¿Cómo es tu alimentación actual? ¿Es una alimentación saludable? ¿Qué podrías mejorar?

Te quiero invitar a la reflexión sobre ello. Es muy importante que seamos conscientes de nuestra alimentación y sepamos que, efectivamente, es la adecuada para nosotros.

Para ello es fundamental tener muy claros dos puntos: conocer nuestras necesidades nutricionales y, por otro lado, estar al tanto del conocimiento en alimentación y adquirir la experiencia necesaria para poder llevarlo a cabo en nuestro día a día, haciéndolo una realidad.

Muchas veces uno no conoce sus necesidades, algo que va a hacer que haya carencias y necesidades no cubiertas en nuestro día a día. Estas necesidades van a cambiar en función de nuestra situación personal y gasto energético. Hay que tener en cuenta muchos factores como actividad diaria, actividad física, ciclos hormonales, composición corporal, objetivo (mantenimiento, pérdida o aumento de peso, dieta deportiva, posibles patologías…), estrés, descanso…

Para incorporar una alimentación adecuada para nosotros necesitamos aprender sobre ello, como cuando estamos ante cualquier novedad en nuestra vida. Es muy importante ponerse en manos de un profesional, la educación alimentaria juega un papel fundamental cuando hablamos de adquirir hábitos y aprender en el área de la alimentación.

El principal objetivo de la alimentación es asegurar la ingesta de todos los nutrientes necesarios para el adecuado funcionamiento de nuestro cuerpo, asegurando un estado óptimo de salud.

Nuestro cuerpo es nuestro vehículo en esta vida, además de nuestra casa, vivimos dentro. ¿Lo cuidamos? ¿Lo tenemos en cuenta? Con nuestro coche lo tenemos muy claro, si es diesel sabemos perfectamente lo que tenemos que repostar en la gasolinera, diesel. Si es gasolina, le echamos gasolina. Seguro que a ninguno de nosotros se nos ocurre echarlo al azar ni cambiar los combustibles… ¿Qué hacemos con nuestro cuerpo?

En algunas ocasiones uno piensa que sabe cómo hacerlo o no le presta la suficiente atención ni le da la importancia que tiene, sin ver tampoco la estrecha relación que hay entre alimentación y salud. Entre las muchas citas de Hipócrates, padre de la medicina, te voy a resaltar dos de ellas que me parecen muy claras y totalmente en línea con el mensaje que te quiero transmitir: “La mejor medicina de todas es aquella que enseña a la gente cómo no necesitarla” y “Que el alimento sea tu medicina y la medicina tu alimento”.

Una alimentación saludable y equilibrada actúa de manera preventiva frente a enfermedades, además de asegurarnos un peso equilibrado y saludable también. Por el contrario, una alimentación inadecuada nos trae complicaciones de salud. Está en nuestra mano elegir qué queremos y tomar acción.

Si tenemos un exceso de peso nuestra salud se va a ver afectada, es nuestra la decisión de ponernos en marcha. Ganaremos también en agilidad, vitalidad, energía, autoestima, descanso, rendimiento diario… Como siempre, quiero dejar bien claro que hablo de salud, no es una cuestión de estética.

Hay también que ser consciente de todos nuestros frenos del cambio, porque muchas veces hay creencias limitantes detrás que nos impiden avanzar y hacen que boicoteemos nuestro bienestar, e incluso que no nos creamos capaces ni merecedores de conseguirlo. Como ejemplo podríamos poner unas cuantas: yo no como grasas, mi analítica está bien y no lo necesito, si cambio mi alimentación no voy a poder salir, siempre como fuera y no se puede compaginar, me gusta comer y es incompatible, no pasa nada por llevar una alimentación inadecuada, en mi familia somos todos así, las dietas no me funcionan, tengo tal enfermedad y no bajo peso…

Vaciar la mente y abrir nuestra perspectiva es fundamental para el éxito. También ser muy conscientes de los hábitos que se van transmitiendo de generación en generación y que podemos cambiar en cualquier momento y dar paso a “ser” de otra manera, como elijamos. Disfrutar de la comida es algo primordial, viendo y oliendo los alimentos, saboreando y haciendo de ese momento un tiempo de cuidado hacia nosotros, algo imprescindible para nuestro bienestar. Y al salir, en nuestros eventos, aprendamos a elegir opciones saludables y cantidades acordes a nuestras necesidades, además de aprender a compensar excesos y construir el equilibrio entre nuestro bienestar y nuestra vida social. Podemos hacer posible lo que queramos hacer posible.

Tengamos en cuenta que la alimentación saludable es nuestra aliada, no es nuestro enemigo. La alimentación nos cuida, tengámoslo muy presente.

A partir de ahora te propongo que tengas en cuenta el combustible que le pones a tu cuerpo, esa máquina tan perfecta que habitamos y nos permite vivir, aquí y ahora.

 

“Comer es una necesidad, comer con inteligencia es un arte”.

Franḉois de La Rochefoucauld.

 

Aprendamos, disfrutemos, vivamos. Hoy, cada momento.

Aquí y ahora.

 

 

Cuida tu Sistema Inmunitario

¿Te has preguntado alguna vez qué puedes hacer por tu sistema inmunitario? ¿Eres consciente de que puedes contribuir de forma activa a su adecuado funcionamiento?

Hay mucho que podemos hacer para cuidarnos a ese nivel y verás que son bases muy importantes que se comparten con las de un estilo de vida saludable, algo que siempre tengo muy presente al hablarte de tu bienestar.

Nuestro sistema inmunitario es el conjunto de elementos (tejidos, órganos, células) y procesos que tienen lugar dentro de nosotros con el fin de mantener la homeostasis o equilibrio frente a cualquier agente externo. Tenemos dos respuestas inmunitarias: la innata, que tiene lugar de forma natural, y la adquirida, que se va desarrollando y mejorando conforme nos exponemos a dicho agente externo por la capacidad de memorización.

Hay que tener claros cuatro pilares fundamentales para cuidar nuestro sistema inmune:

-Alimentación.

El 80% del sistema inmunitario se encuentra en el intestino. Los nutrientes que hay que tener en cuenta fundamentalmente son las vitaminas antioxidantes (A, C y E), el selenio, el zinc y la vitamina B6. Los puedes encontrar en:

-Vitamina A: Pescado, pollo, pavo, productos lácteos. Provitamina A (el betacaroteno es el más común): frutas y verduras (zanahoria, calabaza, plátano, nectarinas).

-Vitamina C: Cítricos (naranja, fresa, kiwi, piña).

-Vitamina E: Aceite de oliva, nueces.

-Zinc y selenio: Pescados y mariscos, productos lácteos, nueces, arroz integral, cereales integrales.

-Vitamina B6: Pescado, plátanos, patatas, cereales integrales, coles de bruselas, coliflor, espinacas, puerro, pimiento.

 

Es muy importante que nuestra alimentación sea variada y equilibrada, no nos centremos sólo en esta lista de alimentos. Con una alimentación adecuada cubriremos las necesidades de ellos. Es importante ingerir muchas frutas y verduras frescas, legumbres, cereales integrales…

Además hay que tener en cuenta que esta alimentación sea la adecuada para cada uno de nosotros, haciendo los ajustes necesarios para ingerir lo que necesitamos y disfrutar de un peso saludable. No es estética, es salud, y tener presente la tuya es tu responsabilidad. Si todavía no lo has hecho, es buen momento para ello. Usemos la alimentación para potenciar nuestro sistema inmunitario y como preventivo frente a muchas enfermedades, no esperemos a estar enfermos ya. Acude a un profesional y aprende a hacerlo, esa es nuestra labor. Cuídate.

 

-Actividad física.

La actividad física hace que anticuerpos y glóbulos blancos circulen con mayor rapidez. De esa manera cualquier alteración es detectada mucho antes. Es una manera muy poderosa de estimular nuestro sistema inmunitario. Mantenernos activos también disminuye las hormonas del estrés (cortisol). Por el contrario, el sedentarismo deprime el sistema inmune.

¿Qué deporte practicas?

Levántate, muévete, ponte las zapatillas y vete a la calle. Anda, corre, baila, vete al gimnasio, patina, nada, coge tu bici, vete a la montaña, haz yoga… Elige tu actividad y ponte a ello. Y si eres deportista, ¡enhorabuena! Es una maravilla disfrutarlo.

 

-Descanso.

El descanso es un refuerzo natural para el sistema inmunitario. Dormir 7-8 horas es muy importante. Cuida tu descanso y si tienes problemas de sueño, busca el origen, pide ayuda, trabaja en ello y ponle solución. Dicen por ahí que “todo funciona cuando lo apagas y lo vuelves a encender, incluso tú”. Nuestro reseteo es vital, aprendamos a descansar.

 

-Estado emocional.

Está demostrado que existe una relación muy estrecha entre nuestro cerebro y nuestra respuesta inmune. Nuestro estado emocional desencadena una serie de respuestas fisiológicas en nosotros.

Cuando se está bajo estrés, ansiedad, miedo, tristeza, etc, y sentimientos negativos, nuestro sistema inmune se deprime y los pacientes presentan una respuesta muy diferente a cuando se está experimentando sentimientos positivos y de bienestar. El estrés crónico suprime la correcta función inmune. Influye totalmente en el proceso y superación de enfermedades. ¿Qué quieres para ti?

Con el estrés generamos el cortisol (hormona del estrés), que nos mantiene alerta, lo que empeora nuestro sueño y descanso.

 

La buena noticia es que podemos cambiar, podemos aprender a gestionar nuestras emociones, gestionar nuestra vida, buscar el origen del estrés y ansiedad para trabajarlo… Podemos aprender a comer bien, podemos encontrar una actividad que nos apasione, podemos cambiar lo que queramos cambiar. Reflexiona, medita, presta atención a tu respiración, conecta con tu corazón, conecta contigo, dedícate tiempo y cuidados.

Estos cuatro pilares están totalmente relacionados. Con incluir una alimentación adecuada y actividad física, empezarás a mejorar tu descanso, estado emocional, te sentirás con más energía y descansarás mejor. Cada uno de ellos va a influir positivamente en los demás y está en tu mano experimentar ese equilibrio y todos los beneficios que ello conlleva.

 

 “Cuando el estilo de vida es malo tomar medicinas es inútil.

Cuando el estilo de vida es bueno las medicinas no son necesarias”.

Proverbio ayurvédico.

 

Te invito a cuidarte, hoy y siempre. Hazte ese regalo, incorpora un estilo de vida saludable que sea tu estilo de vida.

 

 

«Coaching: Caminando contigo hacia Ti»

Vivimos en un mundo en el que hemos aprendido a transitar totalmente desconectados de nosotros mismos, enfocados hacia fuera, compitiendo con los demás, comparándonos, buscando llenar con elementos externos ese gran vacío que uno cree tener en su interior y evitando a toda costa estar y pasar tiempo solos por creer que se trata de algo negativo. La paradoja e ironía de todo ello es, precisamente, que cuando empiezas a pasar momentos contigo, ya sea por elección propia o porque la vida te ha llevado a ello muy a tu pesar, empieza a producirse en ti ese despertar y esa apertura que te permite escuchar tu voz, esa gran desconocida que te habla y provoca en ti una gran sorpresa cuando por fin la escuchas por primera vez. Te das cuenta de que sea lo que sea eso que está dentro de ti, te envía mensajes, está contigo y quiere lo mejor para ti.

Una vez experimentas ese despertar y eres consciente, te interesas por tu crecimiento y desarrollo personal. Cada uno de nosotros va a elegir un camino, en función de sus necesidades, de cómo se encuentre en ese momento, de su estado emocional, de sus fortalezas, de sus creencias… Tantos caminos posibles de evolución personal como seres humanos pisamos este planeta. De igual manera existe la posibilidad de que ese despertar jamás se produzca, totalmente única la experiencia y el proceso de cada persona.

De lo que estoy totalmente convencida, y mi experiencia de vida me confirma, es de que todos los caminos de evolución personal te llevan al mismo sitio: A TI. Esa mirada hacia dentro, esa toma de conciencia, ese compromiso contigo, esa fidelidad que decides tener presente cada uno de tus días, viviendo en coherencia y totalmente en línea con tus valores, con tu ser, siendo honesto contigo, respetándote en todo momento y estando dispuesto a pagar el precio y consecuencias que pueda tener, porque realmente sabes que dependiendo del momento y persona con la que compartas experiencia será de un modo u otro, y no es bueno ni malo, simplemente es. Cada aprendizaje es fundamental en nuestra desarrollo, fluir con la vida nos permite ver otros colores, dejar de luchar, para cambiarlo por trabajar en lo queremos y ser creadores de cada uno de nuestros días, sabiendo que la vida nos da en cada momento lo que necesitamos para evolucionar, y es tan generosa que nos repite la misma situación las veces que necesitemos hasta que seamos capaces de incorporar el aprendizaje ligado y trascenderla. 

Mirando atrás en el tiempo tenemos grandes pensadores, filósofos, científicos, escritores, poetas, músicos, yoguis, místicos, maestros, trabajadores de la energía… Todos llegando a una conclusión y con un mensaje base que se comparte sea la época que sea, la religión que sea, país, intereses, cultura… Hay un mensaje claro y directo: TODO está en nuestro INTERIOR, todas las respuestas están en tu interior, ve al centro de ti. Y en nuestro SER, además de esas respuestas nos encontraremos con nuestra esencia: AMOR. ¿Por qué nos da tanto miedo mirar ahí? ¿Por qué se pasan por alto estos mensajes e incluso han querido taparse a lo largo de los tiempos? ¿Por qué se ha puesto en entredicho a muchas de estas personas que nos lo han querido transmitir y se ha intentado contaminar su carrera profesional? ¿Demasiado sencillo para ser cierto? Como humanos lo cuestionamos todo, todo tiene que estar demostrado para que nos lo creamos, necesitamos datos, estudios y un sinfín de condiciones para que tomemos algo como válido. Preguntas y más preguntas, juicios, lo que sea antes de rendirnos ante lo simple, lo sencillo, lo que simplemente ES. Nuestra mente necesita que todo, absolutamente todo esté demostrado y cuantos más detalles mejor. Para conectar con nuestro ser es importante parar a nuestra cabeza, darle un descanso y sustituir toda su gran actividad por apertura, escucha y silencio. De esa manera llegarán a nosotros grandes respuestas, que siempre han querido manifestarse, y que sin saberlo, hemos estado bloqueando.

Para conectar con nosotros hay innumerables métodos, disciplinas, filosofías de vida, terapias…Todas ellas comparten como base un trabajo interno y un profundo cuidado y respeto. Son totalmente compatibles entre ellas, y bajo mi punto de vista, con la metodología del coaching. Combinarlas en tu vida, te enriquece y contribuye a tu equilibrio y armonía. En este momento nombraría: yoga, que más que una práctica, es un estilo de vida, que sana, cuida y fortalece el cuerpo, la mente y el espíritu, practicado en la India desde hace miles de años; meditación, donde tu posición es la de observador, conectando con tu esencia y tu verdadera naturaleza espiritual; reiki, una técnica energética de origen japonés (Mikao Usui), en la que se trabaja con la energía universal; terapia del sonido, utilizada como señalan muchos estudios neurocientíficos por los beneficios que aporta a nuestro cuerpo y cerebro, practicada desde hace miles de años también y floreciendo en occidente con Pitágoras, estableciendo secuencias sonoras con propiedades medicinales demostradas a nivel físico y espiritual; taichi (chi es energía), un arte taoísta en el cultivo del cuerpo, mente y espíritu, creado por el pueblo chino; correr chi, donde te centras en hacerlo desde el punto de vista energético, y al igual que en el origen y esencia de cualquier baile, lo practicas desde tu centro energético y  conectado con la tierra; hipnoterapia y regresión a otras vidas, por el reconocido psiquiatra Brian Weiss, pionero y primer sorprendido cuando ello apareció en su vida.

Además, quiero compartir contigo una reflexión del Dalai Lama sobre la conexión entre la física cuántica y la espiritualidad, algo muy evidente para él y que actualmente tiene muchos estudios en curso. Para él, todos los átomos de nuestro cuerpo incluyen parte del antiguo lienzo que formó el Universo y, por ende, todos los seres estamos biológicamente conectados, somos energía que vibra. Unido a ello hay un principio de vibración filosófica hermética, enunciado en el antiguo Egipto hace cientos de años, que nos dice que: “Nada es inmóvil; todo se mueve, todo vibra”.

Bajo mi punto de vista, el coaching, que tiene como padre a Sócrates, es una metodología, que desde la parte más mental y analítica, nos lleva a nuestro interior, a encontrar nuestras respuestas y de la misma manera nuestras soluciones, pasando a la acción. Nos aporta herramientas a nivel práctico, nos lleva a asumir la responsabilidad de nuestra vida,  a ser conscientes y liberar nuestro potencial, a reconocernos, recordarnos  y conectar con nuestra esencia, a experimentar el poder de nuestros pensamientos,  palabras, actitud, acciones, decisiones, comprobando cada segundo que efectivamente “todo está conectado”, y he ahí nuestro gran poder. Responsabilidad, compromiso y proactividad son ingredientes claves para el éxito en cualquier área. Considero fundamental el equilibrio y armonía entre cuerpo, mente y alma, directamente relacionado con nuestro bienestar y calidad de vida, siendo elección y decisión nuestra hacerlo una realidad. El coaching es poderoso, revelador y enriquecedor en nuestro desarrollo, potencia e impulsa nuestra parte personal como ser humano, aportándonos claridad, apertura y evolución.

 

Ensayo presentado para el premio «Coach del Año» 2019-2020 de la AIDCP, Asociación Internacional de Coaches Profesionales.

«Tu Camino»

Cada uno de nosotros somos únicos e irrepetibles, especiales, y con mucho que aportar y contribuir al mundo. Muchas veces no nos damos cuenta, o no lo sabemos, y puede que a lo mejor haya quién nunca sea consciente de ello…

Desde pequeños puede que hayamos ido aprendiendo a competir, compararnos con los demás, mirar hacia fuera, buscar culpables de lo que “nos pasa”, elegir el rol de víctima y sobre todo mirar hacia fuera, sin ver el gran potencial que cada uno de nosotros tiene en su interior.

Nuestra vida va transcurriendo y descubrimos que hay cosas que se nos dan mejor y con las que disfrutamos más, con unas personas nos sentimos mejor que con otras, hay cualidades que destacan en nosotros… Durante todo ese tiempo vamos tomando decisiones, que van construyendo nuestra vida, en todos los ámbitos: laboral, personal, familiar… Y también hemos oído hablar mucho de la felicidad, ¿qué es eso? ¿Es para todos nosotros lo mismo? Y algo muy importante, ¿esas decisiones que han dado lugar a la vida que tenemos hoy, las hemos tomado nosotros?

Aquí llegamos para aprender, para vivir, para crecer, para evolucionar… Cada uno en su camino, que es muy diferente al de los demás, porque nuestro camino es sólo nuestro. Es fácil ver lo que los demás necesitan, ¿verdad? Lo que pasa es que se nos olvida que eso es bajo nuestro criterio, no el suyo, y puede que esa persona necesite y requiera otro proceso, el suyo.

Conforme vamos conectando con nosotros mismos todo se va volviendo más fácil, más sencillo, y es desde ahí desde donde podemos empezar el cambio que muchos queremos, porque es en nosotros donde todo empieza. Y dejas de luchar, y lo cambias por trabajar; y dejas de juzgar, y lo cambias por observar; y dejas de decir que las personas te han hecho cosas porque sabes perfectamente que las personas hacen cosas y tú eres el único responsable del poder que les das y cómo te afectan; y dejas de organizarle la vida a los demás, y lo cambias por ofrecer tu ayuda y respetar su espacio, su proceso.

Y sigues tu camino, agradeciendo siempre cada experiencia y cada persona que se cruza en él porque te va aportando sabiduría, experiencias y crecimiento. Durante ese proceso pasamos por todo tipo de senderos y situaciones, y hay que ser muy valiente para decidir seguir a tu interior y serte fiel, pase lo que pase. Esto implica ser diferente, de ahí partimos, y liberarte de la aprobación de los demás es una ardua tarea, aunque no imposible.

Cuando te haces caso y sigues a tu corazón no hay forma de estar equivocado. Cuando caminas y la paz te acompaña, no hay forma de estar equivocado. Hay un sensor muy potente dentro de nosotros que nos marca en todo momento si hemos tomado la decisión correcta, y si nos entrenamos a escucharlo cada vez está más presente.

Te invito a escucharte, a tomar tus decisiones, a cuidarte, a quererte y a mimarte como nunca lo has hecho, porque desde ti nace todo lo que acontece en tu vida. Mírate por la mañana en el espejo y regálate unas palabras bonitas, sonríete y vístete para comerte el mundo, agradece tantas cosas de las que disfrutas cada día. Haz todo lo que te guste, conoce gente, practica deporte, baila, canta, exprésate, comparte tu magia y llena de vida cada rincón por donde pases…  Desprende tu energía y tu luz como una flor desprende su aroma allí donde florece. Y que todos lo consigamos, porque cada uno brillamos diferente, y de ahí viene la belleza de la vida, de lo diferente… ¡brillemos juntos!

Y lo que no te guste busca la manera de cambiarlo, siempre hay una salida, SIEMPRE. Busca soluciones, pide ayuda, despierta tus sentidos y ábrete para que las respuestas lleguen a ti, porque llegan, te lo aseguro. Trabaja en ti, es tu seguro de vida y tu mayor inversión. Fuera seguirán pasando cosas, siempre, pero si estamos fuertes, equilibrados, nos sabemos gestionar emocionalmente de una manera adecuada, seremos mucho más rápidos y nos centraremos en avanzar. Y recuerda, el entrenamiento es para toda la vida.

La responsabilidad de nuestra vida es nuestra, y somos los responsables de crear nuestra felicidad. Cuando eres consciente de ello llega un punto en el que no hay vuelta atrás. Y cada vez te sientes mejor, y te brillan más los ojos, y estás más guapo/a, más feliz… Y la gente te pregunta: ¿qué has hecho? Mirar dentro y trabajar en mí.

Y te prometes no dejarte nunca más.

Artículo presentado para el premio «Coach del Año» 2019-2020 de la AIDCP, Asociación Internacional de Coaches Profesionales.

Reflexiones en esta etapa diferente

En esta etapa que vivimos desde hace un par de meses, muchas formas de sentir, de pensar y de vivir se entrelazan, todas las de cada uno de nosotros. Mucha información, maneras de comunicar, medios, intereses… ¿y, qué nos creemos? ¿Qué elegimos? ¿En qué punto de nuestra vida estamos y cómo la vivimos? ¿Cómo estamos viviendo esto?

Hemos podido elegir mil formas diferentes de hacerlo. Bajo mi punto de vista es importante estar abiertos a muchas posibilidades, ser capaces de nutrirnos de todo aquello que resuene con nosotros y sacar nuestras propias conclusiones y aprendizajes.

Hay algo común para todos y es la evolución, nuestra evolución como seres humanos, el punto desde el que podremos evolucionar como especie y como compañeros en esta experiencia. El inicio es dentro de cada uno de nosotros, solo desde el orden de nuestro mundo interior podremos proyectar y crear orden fuera. No nos engañemos más, no pretendamos ir fuera sin haber hecho nuestro trabajo interior, algo que es responsabilidad de cada uno de nosotros, cada uno de nuestros días, a cada momento. No te engañes y pienses que has llegado al tope y has terminado tu trabajo porque esta evolución es para toda la vida. Siendo honesto contigo y trabajando en ti estás dando el mayor ejemplo que te puedas imaginar, estás contribuyendo desde tu mundo con coherencia, creando ese cambio e invitando a cada persona que se cruce contigo a hacer el suyo, además de demostrar que es posible, que hay muchas formas de vivir y que somos nosotros los que elegimos la nuestra.

Aprendizajes, pensamientos, reflexiones, tiempo, descanso, posibilidades, oportunidades, nuevos planteamientos, ideas… Mucho y muy necesario en este tiempo.

Comparto contigo algunas reflexiones que quiero tener muy presentes y tengo todavía más claras:

-Todos somos iguales. Da igual el traje que lleves puesto, tu trabajo, tu cargo o estatus social, lo que creas que eres, tu apariencia… Somos humanos, hermanos en este planeta.

-Cuando las cosas nos tocan cerca nos afectan, si pasan lejos miramos para otro lado. Responsabilidad.

-La naturaleza y los animales están muy bien sin nosotros. ¿Qué estamos haciendo?

-Contaminamos a unos niveles extremos. ¿Qué nos pasa?

-Lo que haces hacia fuera lo estás haciendo hacia ti. Presta atención.

-Lo que tenemos dentro sale hacia fuera. ¿Qué está saliendo?

-Lo mejor y lo peor de cada uno es lo que sale en situaciones críticas. Trabajarlo y elegirlo está en nuestra mano.

-Nunca estamos solos, somos seres libres y completos. Si nos sentimos solos estamos muy desconectados de nosotros. Es importante trabajar en nuestro interior y reconectarnos con nuestra esencia.

-Cada una de las relaciones que establecemos con el exterior es un reflejo de la relación que tenemos con nuestro interior. ¿Cómo son?

-Nuestra salud está totalmente relacionada con nuestra alimentación, tanto la alimentación de nuestro cuerpo físico como la mental y espiritual. ¿Cómo te alimentas física, mental y espiritualmente?

-El silencio es necesario. Cada vez que te vayas de ti, aprende a volver, aprende a ser consciente de los beneficios de la calma y el silencio y también a disociarte de los pensamientos que no te sumen. Conéctate al silencio, suele regalarnos las mejores respuestas. Regálate esos momentos.

-La atención a nuestra respiración es fundamental. La respiración te conecta contigo, observa cómo es y respira profundamente para calmarla cada vez que lo necesites.

-La meditación tiene mucho que aportarte. Te invito a incorporarla.

-Muévete, baila, canta, ríe, practica deporte, haz yoga, conecta con la naturaleza, disfruta… ¡vive! Siempre.

-Esta es tu vida. Haz lo que sientas y lo que quieras. Puede que no haya otra ocasión de hacer exactamente lo que quieras hacer ahora.

-Sigue a tu interior, esta vida va de ti.

-Siendo un adulto sano y libre dejarás de ser manipulable. Escucha tu propia voz.

-Toma tus propias decisiones, saca tus propias conclusiones.

-Nuestra evolución es constante, la vida es una gran escuela.

-Fluye. Nada quiere hacerte daño, nos hacemos daño nosotros al resistirnos al cambio.

-Entrégate a la vida. Todos los días nos regala momentos maravillosos.

-Agradece. Todo pasa por alguna razón aunque en algunos momentos no seamos capaces de verlo.

Soy fiel a mi experiencia de vida y a mi sentir, considero que desde aquí es desde donde es posible un cambio a una escala mayor, desde cada uno de nosotros en nuestro mundo interior.

¿Seremos capaces de hacerlo?

Puede que en unas cuantas generaciones ese cambio global sea real, puede que unos niños que ni siquiera hoy han nacido, sean el legado resultante de lo que sembremos hoy unos adultos conscientes y sanos.

Relaciones

¿Cómo son nuestras relaciones? ¿Qué relaciones construimos en nuestra vida? ¿Qué relaciones mantenemos en ella? Y lo más importante, ¿cómo es la relación con nosotros mismos?

De la relación con nosotros mismos va a partir cualquier relación que establecemos fuera, de ahí la importancia de tener una relación sana con nosotros para poder tener relaciones que establezcan vínculos sanos hacia fuera.

¿Has oído muchas veces frases del estilo “háztelo mirar” o “eso te lo deberías trabajar”? ¿Quién te lo dice es ejemplo de ello? Punto importante a reflexionar, puesto que mediante el ejemplo somos fuente de inspiración y hablamos sin palabras, hablamos con hechos, realidades y coherencia. Por el contrario, mediante los juicios, la persona que los emite nos está dando información suya, puede que sean puntos de mejora existentes en ella, que en vez de trabajarlos y ser ejemplo, decide continuar con la conducta inefectiva y tóxica de verter sobre ti sus tareas pendientes. Probablemente ni siquiera lo sepa, puesto que cada uno vemos la vida y la percibimos en función de nuestro nivel de conciencia. Lo que está claro es que si nos descubrimos mirando hacia fuera, con conductas de este tipo como hábito, es importante que reflexionemos acerca de lo que tiene que ver con nosotros.

Cualquier persona consciente y responsable de su vida, conoce la importancia de construir una relación sana con ella misma, para poder disfrutar en su vida de relaciones sanas y constructivas, incorporar la comprensión e incluso la compasión cuando vea en otros estos comportamientos, y ser capaz de identificar y poner límites en aquellos ámbitos y con aquellas personas con las que la relación cruza límites que decida no permitir. Cada uno elegimos nuestras relaciones, cómo alimentamos nuestra vida, las conversaciones que tenemos, las palabras que usamos con nosotros y con los demás, y lo que queremos potenciar.

Una persona sana siempre hablará desde ella, siendo consciente de su responsabilidad en todo lo que acontece en su vida, decidiendo de manera libre lo que quiere crear y encontrando en cada relación y situación un aprendizaje a incorporar. Sabrá que es su labor y de nadie más gestionar sus emociones, pensamientos, sentimientos, conductas inefectivas… descartando totalmente la opción de responsabilizar a los demás de ello, siendo consciente de cuando crea expectativas, sabiendo que son fruto de su imaginación y gestionando los sentimientos que puedan generar cuando el otro simplemente se comporte como decide, porque es el otro, un ser libre y recorriendo su camino, al igual que nosotros recorremos el nuestro bajo nuestro criterio. ¿Difícil? Un entrenamiento diario que no todo el mundo está dispuesto a incorporar. ¿Merece la pena? Bajo mi punto de vista la alegría, la alegría de ser libre, responsable de ti mismo y eligiendo avanzar hacia la evolución del ser humano, aportando luz a este mundo y nuestro granito de arena.

¿Qué pasa cuándo elegimos quedarnos en el rol de víctima? Hablamos de los demás, vivimos experimentando un continuo resentimiento de todo lo que “nos han hecho y nos hacen”, juzgar es un hábito, usamos un lenguaje tóxico, destructivo y acusador, construimos relaciones que restan, restamos, y evidentemente no evolucionamos, nos pasamos la vida en el mismo sitio, preguntándonos por qué nos pasa siempre lo mismo y por qué los demás hacen tal cosa, siguiendo con nuestra lista de puntos de mejora intacta o incluso aumentándola.

¿Qué relaciones quieres en tu vida? ¿Qué decides hacer y qué quieres vivir? Todo es aplicable a relaciones familiares, laborales, de pareja, de amistad… Puede que seas el único de tu entorno que inicie un recorrido hacia el cambio, puede que seas la persona valiente y consciente que se atreva a salir del bucle. Ten claro que cada vez somos más las personas que queremos sumar, sabiendo que ese es el camino y la salida en hacia adentro, para poder compartir y relacionarnos con los demás siendo personas sanas, libres y completas.

 

“El que culpa a otros tiene un largo camino por recorrer en su viaje. El que se culpa a sí mismo está a medio camino. El que no culpa a nadie, ha llegado”.

Proverbio chino

Empezar de cero

¿Qué nos viene a la cabeza cuando pensamos en empezar de cero? ¿Nos gusta o por el contrario despierta en nosotros cierta resistencia a ello? ¿Somos conscientes de todo aquello que podemos ganar cuando se nos plantea esta situación?

La vida es un cambio constante. Dependiendo de nuestra capacidad y habilidad para gestionarlo, así vamos a percibir cualquier experiencia que requiera por nuestra parte empezar de cero. ¿Fracaso, éxito, frustración, oportunidad? ¿Cómo lo ves? Te animo a abrirte a la posibilidad de reflexionar sobre ello y descubrir nuevas formas de ver.

Cuando el cambio para nosotros es algo molesto, estaremos condicionando todo el proceso y podemos perdernos, sin darnos cuenta, cantidad de oportunidades que se presenten ante nosotros. Podemos quedarnos anclados en lo antiguo, eligiendo el sufrimiento que va ligado a la lucha de seguir viviendo en algo que ya no existe. Cada momento que perdemos del presente, lo único que realmente existe y donde podemos actuar, es un momento que no estamos viviendo de nuestra vida.

Cada uno de nosotros hemos vivido multitud de situaciones y experiencias a lo largo de nuestra trayectoria en cada una de las áreas de nuestra vida, lo que nos diferencia es el haber sido capaces de extraer de cada una de ellas el aprendizaje y la enseñanza para evolucionar y poner en práctica en futuras ocasiones. Estamos viviendo lo que hemos ido creando a través de tantas decisiones que hemos tomado, en función del nivel de conciencia que hemos tenido en cada momento. Si hemos sacado partido de todo ello, el resultado será para nosotros gratificante y experimentaremos una constante evolución y un constante desarrollo que nos permite orientarnos siempre hacia delante, de manera proactiva y con soluciones en la mano, sabiendo que con cada paso estamos creciendo.

Para llegar a percibir cada situación como una oportunidad, por supuesto que hemos experimentado la queja, el bloqueo, el miedo, la tristeza… en tiempo anterior, anclados ahí, sin saber qué hacer o esperando que alguien viniera a salvarnos. Está en nosotros decidir evolucionar o seguir repitiendo la historia manteniendo el papel de víctima, muchas veces, sin haber sido conscientes de ello. La buena noticia es que todos, absolutamente todos, tenemos el poder de elegir nuestra decisión en cada momento y aprender a llevarlo a cabo hasta que se convierta en nuestra manera de vivir, incorporándolo en nosotros como algo tan natural como respirar.

La clave está en mirar hacia delante, centrarnos en qué podemos hacer, qué recursos necesitamos, abrirnos a la experiencia, a descubrir qué nos puede aportar este nuevo comienzo y qué es importante aprender para ser más efectivos cada vez que se nos plantee empezar de cero. Muy importante es aprender a gestionar el miedo, que estará presente cada vez que hagamos algo por primera vez (indicándonos peligro), para poder incorporar la valentía en nuestra vida. Y también la tristeza, que estará en cualquier cambio que realicemos. Lo importante para nosotros es elegir la conducta constructiva en cada caso, porque las emociones nos acompañan y acompañarán cada uno de nuestros días, y aprendiendo a leerlas y gestionarlas nosotros elegimos hacia dónde nos mueven. Dejemos hueco en nuestra vida para todo lo nuevo, sin empeñarnos en conservar en ella todo lo antiguo, que no haya nada obstaculizando nuestra energía y nuestro proceso. Siempre agradeciendo lo vivido, cerrando ciclos, permitiendo ese precioso espacio libre para recibir lo que en este momento sintoniza con nosotros.

El entrenamiento y la experiencia nos pueden aportar disfrutar cada empezar de cero, apertura e ilusión por cada uno de los momentos que vamos a vivir y a crear, ganas inmensas de aprender y conocer, enriquecernos de cada paso de nuestro camino, aventuras, abrazar lo desconocido y la incertidumbre…. En definitiva, fluir.

Para todo ello es necesario conocernos, con nuestras fortalezas y puntos de mejora, siendo conscientes de que nos estamos creando continuamente y podemos enfocarnos hacia aquello que queremos y hacerlo posible. Así que, vivir una vida plena y constructiva depende de nosotros.

Y si algo hay que tener claro es, que pase lo que pase, estemos en la situación que estemos, hayamos vivido lo que hayamos vivido, siempre podemos empezar de cero.

Elige conscientemente cada una de tus decisiones y como dice la bonita y conocida frase: “Confía en la magia de los nuevos comienzos”.

¡Feliz cada segundo de tu vida!

¡Feliz cada segundo de tu vida! ❤️

En estos días escuchamos sin parar: ¡Feliz Navidad! ¡Feliz año nuevo! ¡Feliz 2020!

Mi propuesta es diferente y así quiero hacértelo llegar. Sin importar la época del año, ni lo que se supone que hay que hacer, ni protocolos, ni seguir a la masa… Algo que sería bonito tener en cuenta cada momento ☀️

 Te deseo que seas feliz cada segundo de tu vida 🌼
 Te deseo que seas consciente del poder que tienes dentro y descubras tu magia.
 Te deseo que le des a cada día la oportunidad de ser maravilloso, sea lunes, miércoles, viernes, domingo…
 Te deseo que vivas siempre en el presente y acudas a tu cita con la vida, aquí y ahora.
 Te deseo que cumplas tus sueños trabajando cada día, siendo parte activa y creadora.
 Te deseo que te seas fiel y vivas en coherencia contigo, sin que ninguna época del año ni circunstancia externa influya. Tu vida siempre está sucediendo.
 Te deseo que te quieras, te mimes y te cuides como mereces, en todas las áreas de tu vida.
 Te deseo que la ilusión te impulse cada día a vivir y dejar que la vida te sorprenda y te brinde todos los regalos que tiene para ti.
 Te deseo que abras tu corazón y permitas que el amor fluya hacia ti.
 Te deseo que siempre recuerdes que tú eres el amor de tu vida.

#FelizCadaSegundoDeTuVida 🙏🏽❤️

Nuestro bienestar, ¿cuestión de temporada?

Una pregunta que ha llegado a mi cabeza desde hace años es: ¿de verdad que nos cuidamos por temporadas? La respuesta es sí, aunque no sea la que me guste. De esta manera es importante ser realista y empezar por asumir que eso es lo que refleja un porcentaje altísimo de nuestra sociedad.

A nivel nutricional, tanto en mi labor como coach como en mi labor como dietista, puedo observar que no somos conscientes de las consecuencias que puede tener en nosotros dejar para después nuestra salud, alimentación equilibrada, hábitos saludables, gestión de creencias, emociones, sentimientos, pensamientos, la relación con nuestro cuerpo… Lo dejamos para mañana, pensamos que se producirá solo, después de verano me cuido, después de Navidad… y van pasando nuestros días y nuestra vida. De los 12 meses que tiene el año, ¿cuántos se supone que nos tenemos que cuidar? ¿La mitad? ¿Depende de las vacaciones? Claro, como no pasa nada, nos reímos, miramos para otro lado y pasamos por alto otra oportunidad de decir sí a nuestro bienestar y a nosotros mismos. Es realmente alarmante estar tan enfocados hacia fuera y ser capaces de organizar todo a nuestro alrededor, y sin embargo, ser totalmente escurridizos y repetir constantemente esa huída de nosotros mismos. Por supuesto estamos hablando de salud, de prevenir enfermedades, de hábitos saludables, de disfrutar de calidad de vida, de un peso saludable, de equilibrio cuerpo-mente, de una relación de respeto, cuidado y amor hacia mi persona y mi cuerpo, mi maravillosa casa aquí y ahora. Por el contrario me sigo viendo como un escaparate, cuando llega el invierno como me pongo más ropa y no se ve… ¡qué más me da! Lo tapamos y listo, cuando empiece a quitarme ropa ya veremos qué hacer con ese cuerpo del que estamos tan desconectados y vemos como algo ajeno y que no tiene nada que ver nosotros. Y así continuamente nos ponemos excusas, no vemos la importancia de nuestra salud y bienestar como una base para disfrutar desde nosotros de todo lo que tenemos fuera.

A nivel personal pasa lo mismo. Hay temporadas en las que una persona disfruta de amigos, familia, pareja, trabajo… todo lo que considera necesario para sentirse pleno y feliz, ¡qué bien! Había tomado la decisión de empezar un proceso de coaching, tenía unos objetivos claros pero he pensado que lo dejo para más adelante porque me encuentro estupendamente ahora (se han solucionado o creo que se han solucionado los motivos que me impulsaban a actuar y se está cubriendo mi necesidad desde fuera) y ya no lo necesito. En esa afirmación tenemos la respuesta ¿Somos conscientes de que estamos vendiendo nuestra felicidad y dando el poder a factores externos temporales?

En cualquier ámbito  vamos a tener constantes cambios, unos elegidos, otros no, unos nos gustarán más y otros menos. Lo que está claro es lo que nosotros podemos hacer ante todo ello, y la pregunta es: ¿qué hacemos ante ello? ¿Tenemos una actitud responsable y proactiva?

Nuestra salud, bienestar y equilibrio mente-cuerpo es tarea nuestra, somos los encargados de construirlo y los responsables de su estado, nos guste más o menos, pongamos resistencia al cambio, nos movamos en la negación, miremos hacia otro lado… De ti no puedes escapar, es genial hacerte tu aliado y trabajar contigo, por y para ti, y desde esa relación sana y equilibrada contigo, con tu cuerpo, con tus emociones, pensamientos, sentimientos, podrás relacionarte de manera adecuada en todas las áreas de tu vida. ¿Te darías esa oportunidad? La oportunidad de tenerte en cuenta cada día, cada momento, de ponerte como prioridad, siendo ejemplo de esa manera para todo tu entorno, teniendo claro que esa es la mayor contribución que puedes realizar, porque la coherencia habla por sí sola y por el contrario, las palabras pierden toda su validez si tus actos no acompañan. Esta relación necesita de ti cada día, cada semana, cada mes, cada año… Es un trabajo a incorporar como un estilo de vida, no para temporadas cada 3 meses o para momentos en los que mi desesperación me lleva a actuar desde la ansiedad con conductas inefectivas y deterioro a nivel interno y externo.

Cada uno podemos aportar al mundo nuestro granito de arena, nuestra luz, nuestra sabiduría, nuestro compartir, y si estamos abiertos a ello podemos enriquecernos infinitamente de todas las personas que nos rodean. Empecemos por cuidarnos en estos aspectos tan importantes de nuestra vida, para de esa manera, y desde nuestro bienestar personal, poder desarrollarnos profesionalmente, afectivamente, socialmente, y ser personas y seres humanos de éxito, viviendo en coherencia y armonía.

Tengamos conciencia y seamos responsables del inicio y base de toda relación, la que tenemos con nosotros mismos, teniendo claro que esa relación existe 365 días al año.

 

 

Usa Tu Poder

Cada uno de nosotros cuenta con un poder infinito en su interior, la pregunta es: ¿lo estamos usando? Podemos elegir usarlo y convertirnos en creadores de nuestra vida o podemos elegir vivir al margen de él.

Muchas veces cuando uno está al margen ni siquiera es consciente de ello, no nos hemos dado cuenta de lo que somos capaces, del gran poder que nos acompaña siempre, que podemos multiplicar y hacer crecer al mirar dentro y conocernos.

Cada mirada hacia dentro es una toma de conciencia y un paso en nuestra evolución. Observar qué hemos hecho en determinada situación, cómo la hemos gestionado, cómo hemos invertido nuestro tiempo, si hemos buscado soluciones o hemos parado demasiado a lamentarnos, cómo es nuestro lenguaje con nosotros y con los demás… La vida es asombrosamente fácil cuando elegimos el enfoque adecuado, y es ahí cuando empieza a mostrarnos cada día pequeños milagros, los que cada uno vamos creando.

Hay situaciones que se nos presentan cada día, como el tráfico, el tiempo, las esperas en establecimientos… ¿Y tú, qué haces? ¿Te quejas los 365 días del año o has elegido por fin dejar de hacerlo ante estas situaciones? Somos un imán que va atrayendo y manifestando aquello que proyecta. ¿Te gustaría hacer la prueba? Podemos empezar por no verbalizar estos comentarios, y si continuamos entrenándonos en ello, más adelante seremos capaces de gestionar esos pensamientos que nos vienen de forma automática, para que cada vez ocupen menos espacio y tiempo en nuestra mente y en nuestra vida. A cambio podemos centrarnos en las cosas que tenemos alrededor y nos suman, en todo lo que cada día tenemos para agradecer cada uno de nosotros, por ejemplo vivir y respirar.

Está en nosotros el poder de realizar cualquier cambio que queramos, es importante recordarlo. Cuando nos entrenamos en ello, vamos viendo resultados, vamos construyendo nuestra seguridad y vamos conociendo y  experimentando con todos los recursos que necesitamos. Miremos dentro, seamos conscientes de que la responsabilidad es nuestra, conozcámonos y seamos nuestro mejor amigo, dejemos de poner en los demás expectativas que nos corresponden y trabajemos aquello que nos saca de nuestro estado de paz y equilibrio. Cada persona que se nos cruza es un mensajero que nos trae un regalo, que aunque a veces no nos guste en ese momento, nos trae información muy valiosa para continuar con nuestro camino.

Podemos hacer de cada situación y cada experiencia un aprendizaje. Hay una frase muy popular, que en su día hace algunos años me cambió radicalmente la forma de ver las cosas y me aportó muchísima apertura a la hora de mirar a los ojos a un “problema”: “Mira a tu problema de frente y pregúntale, ¿qué me quieres enseñar?» Algo hay ahí que la vida quiere que resolvamos para poder trascender y evolucionar. ¿Te suena alguna situación que se repite y no sabes por qué? Miremos dentro y abramos los sentidos a ver que nos llega.

Con nuestro autoconocimiento y eligiendo avanzar nos hacemos muy poderosos porque tenemos la apertura suficiente para aceptarnos y cambiar todo aquello que nos limita. Todo ello nos hace ser personas sanas y auténticas, personas maravillosas. Ser libre implica asumir la responsabilidad de nuestra vida, y es algo para lo que se necesita valentía y estar preparado para caminar solo si así fuera necesario en algún momento.

Donde ponemos la atención estamos creando, ¿y si la ponemos dentro de nosotros? Sería estupendo llegar al fondo de ti y desde ahí cultivar un maravilloso jardín para compartir con cada una de las personas que te rodean. Desde ahí, desde ser una persona completa, sana, autónoma, llena de amor, que es nuestra esencia, conocedora de su poder y de su magia, desde ahí construir todo aquello que quieres en tu vida.

Y claro que habrá momentos de todo tipo… El entrenamiento es para toda la vida, y todo lo que aprendemos y las herramientas que tenemos están en nuestra mano para ponerlas sobre la mesa cada vez que las necesitemos, una y mil veces, una y mil veces empezaremos de cero si es necesario. Un paso detrás de otro, a veces iremos más rápido, otras más tranquilos, a veces muy seguros, otras con precaución… Aprendiendo siempre.

¿Te gustaría conocerte? La recompensa eres tú, un ser único e irrepetible.

Nos vemos en el camino.